Explore el recinto del castillo que dio nombre a la ciudad y descubra su puerta medieval, la Black Gate. Descubra cómo ha cambiado el castillo a lo largo de los siglos: desde fortaleza real y el bastión de frontera a una sórdida mazmorra y barriada marginal. Las nuevas exposiciones permiten a los visitantes descubrir cómo fue la vida de los habitantes de estos dos edificios medievales excelentemente conservados.